
Reunir a 50.000 personas en la puesta de largo de un futbolista, con el único pero ilusionante reclamo de verlo vestido de blanco, demuestra que los principios que rigen el modelo Florentino son los cimientos idóneos para edificar la regeneración del madridismo. El entusiasmo de una afición completamente entregada, emocionada y agradecida, erizó el vello a todo el planeta futbolístico que, a través de la televisión y de la red de redes, asistió asombrada a un espectáculo nunca visto.
En el epicentro de tal maremoto balompédico, un joven de 27 años estupefacto ante la admiración y el cariño que le profesa su nueva afición... ¡¡¡sin siquiera tocar el balón!!! Kaká entendió ayer lo que significa el Real Madrid y lo que significa Florentino Pérez. El acto de anoche fue al fútbol lo que el Circo del Sol es al circo: un espectáculo diferente capaz de maravillar a quienes ya creían haberlo visto todo.
Resulta cuando menos paradójico que esta grandiosa presentación de Kaká coincida con la primera crisis importante del Barcelona, enredado en una tensa pelea con Etoo que le está quitando el sueño a Laporta. El sabio refranero ya advierte que la risa va por barrios y, en este momento, la sensación de euforia está evidentemente localizada en el Santiago Bernabéu. El Real Madrid ha recuperado, de un plumazo, su lugar en el mundo, esa imagen universal que siempre le ha caracterizado y que tristemente había perdido en los últimos dos años y medio. Y atención al próximo terremoto: lunes 6 de julio, Cristiano Ronaldo.
el bernabéu sera algo asi... para los contrarios:
por esa cuesta bajaran ronaldo, kaka´, benzema, ribery, lass, higuain...