
Hola a todos. Me da un montón de vergüenza y reparo escribir sobre mí. Siempre he dicho que las opiniones han de darlas los demás, pero dada la costumbre del blog haré de tripas corazón y os contaré algo de mí y de mi vida. Espero no defraudar ni sorprender, aunque tampoco me importa demasiado, lo confieso.
Me llamo Francisco Carrillo, dentro de unos días cumpliré 46 años (si, ya se que soy un poco carroza, pero es lo que hay), y nací, vivo y espero terminar mis días en Pedroche, el pueblo más bonito de la provincia de Córdoba (España). Soy muy, muy tolerante, muy, muy apolítico, muy, muy trabajador, poco religioso y con buen sentido del humor. Me gusta mucho leer, aunque poesía no. En música me gusta casi todo, soy rockero, heavy, me gusta el pop de los ochenta y cantautores. Y aunque soy andaluz, no me gusta ni el flamenco, ni las sevillanas ni afines. También me gusta viajar, ir al cine, vamos, lo que a todos.....................
Estoy muy felizmente casado y tengo tres hijos, dos varones de 18 y 17 y una niña de 10 años. Mis hijos, obviamente, han sido las obras maestras de mi vida. Según José Martí, para trascender y tener una existencia plena habría que tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro. Ya tengo tres hijos, suficiente, he plantado más de una decena de árboles con distinto éxito y estoy escribiendo un libro (que va lentísimo), pero con las nuevas tecnologías he optado provisionalmente por escribir en un blog personal, Todo Real Madrid, que algunos de vosotros conocéis, y que por supuesto os invito a visitar. Me han dicho que lo del blog convalida con el libro, por lo que la presión está un poco aminorada, así que espero trascender.
Mi infancia fue muy, muy feliz. Soy el mayor de cuatro hermanos. Mis padres son gente humilde y trabajadora (cantero y ama de casa), pero a mí nunca me faltó de nada. Me dieron una buena educación, me supieron inculcar todos los valores que hoy gobiernan mi vida y me ayudaron cuando fue necesario.
Siempre fui buen estudiante, aunque sólo llegué hasta COU, ya que a una desgana ocasional se unió a la falta de medios económicos de mi familia. Pero como me gusta estudiar, nunca he dejado de hacerlo, y todos los días procuro dedicar un poquito al estudio. Empecé a trabajar a los catorce años, ayudando a mi padre en la cantera de granito (es la profesión familiar) y a hacer pozos de agua artesanales. La cantera no me gustaba demasiado, pero ver brotar el agua entre la tierra os aseguro que es muy gratificante. Lástima de lo peligroso que era.
En septiembre emigrábamos toda la familia a Francia a realizar la vendimia en la zona de Burdeos y después en el Midi francés (Montpellier, Beziérs, etc...). Aunque el trabajo era muy duro, era mucho más agradable que la cantera y los pozos, y mi juventud y mi magnífica condición física me ayudaban a sobrellevarlo con facilidad, por lo que prácticamente tomaba la vendimia como unas vacaciones que me ayudaban a conocer mundo, gente e idiomas. Fui durante quince años y me siento muy agradecido de las vivencias pasadas.
Hasta los dieciocho años compatibilicé los estudios con el trabajo, y en esa edad los dejé definitivamente dedicándome por entero a ayudar a mi padre en la cantera y, sobre todo, en los pozos. No fui a la mili y por el contrario conocí a la que hoy es mi esposa. Creo que salí ganando en el cambio. Hice todo tipo de trabajos, buscando el sustento y una posible salida profesional. Así trabajé, además de en los dichos, de camarero, recogiendo aceitunas, camionero, dependiente, etc...
A los 27 años me casé y el año pasado celebramos la mayoría de edad del matrimonio, por tanto, ya no le quedan complejos de adolescencia. Recién casado y de una forma muy casual, superé un examen para trabajar como auxiliar administrativo en el Ayuntamiento de mi pueblo. Al poco convocaron oposiciones y las gané, pero no me las dieron. Los chanchullos de siempre de los políticos. Mostré mi disconformidad recurriendo judicialmente la barrabasada.
Me echaron a la calle, volví a mis pozos, pero a la nada me buscaron como director en la oficina de la Caja Rural de Córdoba de la localidad. Estuve menos de dos años, pero esa etapa del trabajo en el banco fue la más fructífera de mi vida. Era padre de dos bebés, tenía una presión enorme, pero mis ganas eran aún mayores y superé con creces el reto. Un buen día me llamó mi abogado y me dijo que, como era previsible, había ganado el juicio y me tenían que dar mi plaza de funcionario. Así que dejé a mi hermano como director de la oficina y me fui de nuevo al Ayuntamiento, donde sigo trabajando hoy. Además de esto, poseo con mi esposa un despacho de asesoría para empresas y nos va bastante bien, ya que no hemos sufrido nada la crisis.
Y ya está. Soy feliz, tengo una estupenda esposa e hijos, mis familiares son muy numerosos, están muy, muy cerca y mis mayores viven y gozan de una razonable buena salud. ¿Qué más se puede pedir?.
Respecto a mi afición a lo blanco y merengue, esta viene de pequeño. Curiosamente mi primer recuerdo es una goleada del Zaragoza al Real Madrid, creo que fue 6-1, con tres goles del Lobo Diarte. Era muy pequeño, cogí un sofocón, me fui de casa y mi padre se rió muchísimo. Mis conocidos me tachan de muy forofo y creo que tienen algo de razón. Lamentablemente. O no, no sé.
A los 17 años, y con una frustración enorme por no poder ver partidos del Real Madrid en el Bernabeu, fundé la Peña Madridista “Gachera” de Pedroche. Y es como la niña de mis ojos. Además de fundarla, la tuve que refundar unos años más tarde y, salvo cuatro años, he estado siempre en la directiva. Actualmente soy secretario y les he dicho que se vayan buscando otro, que yo ya estoy mayor. Está en su mejor momento, tenemos casi 150 socios y marcha fenomenal.
Como consecuencia de mi forofismo, inicié mi blog Todo Real Madrid como un autoregalo de cumpleaños, en el que trasladar mis palpitaciones sobre el Real Madrid y todavía aguanto. Funciona razonablemente y me ha dado algunas alegrías. Ese es el sitio donde plasmar mis ideas, impresiones y juicios. Y para los debates he elegido, siguiendo la pista a Calgar, este nuestro Palco del Bernabeu, que es lo más parecido a la tertulia del bar donde suelo ver los partidos y donde nos zurramos de lo lindo merengues y culés, pero siempre con mucha sorna, ironía y buen rollo.
Espero seguir compartiendo nuestras charlas, zurrarles la badana a los culés y aportar mi granito de arena cuando pueda. Y que conste que si no lo hago más a menudo (entrar al blog, no zurrarles la badana) no es por falta de ganas si no por la falta de tiempo que, tradicionalmente, me aqueja debido al mucho trabajo. Soy padre de familia numerosa, no lo olviden.
Espero que os guste y espero vuestros comentarios. Fin.